
Haciendo que tus calentadores de mesa sean realmente inteligentes
La mayoría de los calentadores son una molestia. Hay que encenderlos, esperar diez minutos a que el aire se caliente… Y para cuando la habitación ya está adecuadamente calentada, uno ya está sudando. Pero los calentadores por infrarrojos son diferentes. En lugar de calentar todo el aire de la habitación, envían calor directamente hacia donde nos encontramos. Es como estar sentado bajo el sol en un día frío.
Cuando se conectan a un sistema domótico inteligente, ya no hay necesidad de lidiar con interruptores complicados; la casa misma se encarga de todo.
Calor al instante
Lo mejor de estos calentadores es la rapidez con la que comienzan a funcionar. Gracias al uso de elementos de cuarzo o halógeno, no hay tiempo de espera para que se calienten. Es instantáneo.
Si los conectas a un controlador Zigbee o Matter, puedes activar el calor desde tu teléfono o mediante comandos de voz, incluso antes de sentarte. No pierdes energía calentando toda la habitación, sino solo el espacio donde te encuentras. Es eficiente, y, sinceramente, se siente mucho mejor.
Manejo de derrames (y seguridad)
Seamos realistas: siempre hay cosas que se derraman sobre las mesas: café, agua, etc. Por eso utilizamos carcasas con clasificación IP. Sellamos las partes internas del aparato y usamos recubrimientos resistentes al agua, para que un derrame no cause problemas.
Pero hay un truco: si sellas demasiado bien el calentador, sus componentes electrónicos podrían dañarse. Para solucionarlo, utilizamos una carcasa que evita que entre agua, pero que aún permite que los componentes electrónicos funcionen correctamente. Así, el agua no entra y el calor sigue funcionando bien.
Los problemas relacionados con el cableado inteligente
Aquí es donde la gente suele cometer errores. Estos calentadores consumen mucha energía, a veces hasta 1500W. Si los conectas a un enchufe inteligente barato y genérico, estarás creándote problemas. Esos enchufes pueden quemarse bajo una carga constante y alta.
Es mejor usar relés de alta capacidad o un disyuntor inteligente dedicado. Además, asegúrate de verificar el calibre de los cables. Si los cables son demasiado finos, se perderá calor, y los propios cables podrían calentarse peligrosamente. Vale la pena invertir unos dólares adicionales en cables adecuados, para no tener que lidiar con problemas más adelante.