Deje de dañar las celdas de la batería: por qué usamos el calentamiento por infrarrojos cercanos Presionar las celdas de la batería dentro de su embalaje es un proceso cruel. Se necesita mucha fuerza para hacerlo. Si los materiales están fríos y rígidos, en realidad se está jugando con la estructura de los electrodos. Un movimiento en falso o demasiada presión pueden destruir la carcasa de la celda. No es algo deseable. Por eso utilizamos radiadores de infrarrojos cercanos. En lugar de forzar la inserción de las celdas, precalentamos los componentes. Esto hace que todo se ablande, lo que significa que no se necesita tanta fuerza para lograr una inserción segura. Cómo funciona realmente el calentamiento por infrarrojos cercanos Lo interesante del calor por infrarrojos cercanos es que no solo calienta la superficie, como lo haría una lámpara de calor. En realidad, este tipo de calor penetra en el material. Al calentar los materiales de los electrodos antes de que la prensa los toque, los polímeros y adhesivos se ablandan. Esto permite reducir significativamente la presión necesaria para insertar las celdas. El resultado es que la celda permanece intacta, pero la unión entre sus componentes sigue siendo sólida. Controlar la temperatura La velocidad es crucial en una línea de producción. Utilizamos estos radiadores porque llegan a temperatura en pocos segundos. No hay necesidad de usar un horno convectivo, ya que esto convertiría todo el área de trabajo en una especie de sauna. Pero hay que tener cuidado. Los conectamos a un controlador PID de bucle cerrado para que la temperatura no suba demasiado. Si se deja que la temperatura aumente demasiado, se puede dañar el electrolito o el separador. Es un equilibrio delicado, y no se puede permitir cometer errores. Las compensaciones Por supuesto, nada es perfecto. El calor de alta intensidad es rápido, pero también genera mucho calor radiante hacia la estructura de la máquina. Si no se utiliza un sistema adecuado de protección contra el calor y refrigeración por aire, habrá problemas. Sin una forma de eliminar ese calor, los reflectores se deformarán. Una vez que esto ocurra, la distribución del calor se verá afectada. Cuando se ajusta correctamente la intensidad del calor por infrarrojos cercanos, ya no hay necesidad de preocuparse por la deformación de las celdas. Se obtiene siempre una unión uniforme y sólida.