
Rieles para toallas de infrarrojos que realmente funcionan rápido
La mayoría de los calentadores son lentos. Calientan el aire, y luego uno solo puede esperar a que el calor llegue hasta la toalla. Si te encuentras en un spa frío o en una sala de cambio húmeda, esa espera parece una eternidad.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. En lugar de luchar contra el aire, utilizamos luz infrarroja de onda corta. Es como estar bajo la luz del sol: el calor llega directamente a la toalla o a tu piel. Sin esperas, sin demoras. Solo calor instantáneo en cuanto lo enciendes.
¿Por qué es diferente?
Para lograr esa sensación de lujo, hemos concentrado mucha potencia en un espacio reducido. No necesitas esperar a que un objeto metálico absorba lentamente el calor. La luz infrarroja penetra directamente en la tela, secando la toalla desde adentro hacia afuera. Eso marca una gran diferencia cuando quieres secarte rápidamente y seguir con tus actividades.
Diseñados para durar (incluso en ambientes húmedos)
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza para los tubos. ¿Por qué? Porque puede soportar cambios bruscos de temperatura, pasando de temperatura ambiente a 600°C en cuestión de segundos, sin agrietarse. Además, como las salas de cambio suelen ser húmedas, hemos añadido recubrimientos especiales al vidrio. Estos recubrimientos evitan que la humedad dañe los filamentos, así que no será necesario reemplazarlos cada pocos meses.
Fáciles de instalar
Hemos diseñado estos aparatos para que sean fáciles de instalar. Están hechos para adaptarse a los circuitos eléctricos estándar, por lo que no necesitas destrozar las paredes ni rediseñar los cables para poder usarlos.
Un consejo: este tipo de calor es muy intenso. Si instalas los rieles demasiado cerca de paneles de plástico o cualquier material que pueda derretirse, tendrás problemas. Asegúrate de dejar suficiente espacio alrededor de los aparatos para evitar que las paredes se deformen.