
Dejen de tirar sus calentadores para patios
La mayoría de los calentadores para patios resistentes al agua están diseñados como una “caja negra”. Todo está herméticamente sellado, lo cual suena genial… hasta que el elemento calefactor se daña después de unos cuantos inviernos. Entonces, uno queda atrapado. No se puede reparar, por lo que hay que tirarlo y comprar uno nuevo.
Nos encantaría evitar eso.
Por eso diseñamos nuestros calentadores infrarrojos de manera diferente. En lugar de un único dispositivo gigante e irreversible, optamos por un diseño modular. Esto convierte una tarea de reparación complicada en algo sencillo.
Cómo funciona el sistema “Plug-and-Play”
Los tubos infrarrojos, con el tiempo, se desgastan. Es inevitable. Puede ser debido al desgaste del filamento o a picos de voltaje inesperados. En ese caso, uno se queda sin calor en su terraza.
En un calentador normal, sería necesario desmontar todo el aparato. Con los nuestros, utilizamos conectores estandarizados. No hay necesidad de cableado adicional ni de soldadura. Cuando un tubo se daña, basta con sacar el módulo viejo y colocar uno nuevo.
Solo se necesitan minutos, no horas.
El equilibrio entre resistencia al agua y facilidad de reparación
Por lo general, si algo es “resistente al agua”, significa que es imposible acceder a sus componentes. Es un compromiso.
Encontramos una solución: dividimos el aparato en dos partes. La placa de control eléctrico permanece dentro de una carcasa resistente al agua, segura y seca. Pero el elemento calefactor está separado, detrás de su propio panel de servicio.
Así, uno tiene la tranquilidad de saber que la lluvia no dañará los componentes electrónicos. Además, no hay necesidad de lidiar con sellos herméticos o pegamentos industriales solo para cambiar una pieza.
La verdad
Claro, hay un compromiso. Como utilizamos conectores en lugar de soldar todo junto, hay más puntos donde pueden producirse contacto. Solo hay que asegurarse de que esos conectores estén bien ajustados para evitar problemas. Y si vive cerca de la costa, donde el aire salino es intenso, revise los puntos de contacto una vez al año para detectar posibles oxidaciones. Un simple limpiezo mantendrá todo funcionando bien.
Construimos estos calentadores pensando en el largo plazo. Dentro de cinco años, cuando esos tubos finalmente se dañen, no necesitará una nueva carcasa ni una nueva fuente de alimentación. Solo tendrá que cambiar las piezas y seguir disfrutando de su patio. Menos desperdicio, menos dinero gastado y mucha menos frustración.